El drenaje linfático manual es una terapia destinada a facilitar la circulación linfática utilizada habitualmente en mastectomías o esguinces
El drenaje linfático manual es una técnica que se aplica de forma habitual cuando existe acúmulo de líquido o sustancias en el tejido conectivo y cuando el sistema linfático está alterado. Es una técnica totalmente indolora y relajante, y consiste en maniobras manuales sutiles y específicas que bombean la linfa y activan los canales y ganglios linfáticos que estén bloqueados. Es sin embargo muy importante que esta técnica se aplique por un profesional con experiencia, ya que mal aplicada puede tener efectos secundarios.
Una aplicación muy habitual y efectiva es el tratamiento de linfedemas provocados por una operación de mastectomía donde se hayan extirpado uno o varios ganglios linfáticos. Esta extirpación de ganglios linfáticos (total o parcial) implica una disminución importante (entre un 40% y 50%) de la circulación linfática del brazo, tronco y cuello, provocando generalmente inflamación y dolor. La aplicación de un drenaje en la zona afectada provoca una desinflamación casi inmediata y por tanto una reducción o desaparición del dolor.
En el caso de esguinces, reduciendo el edema asociado con drenaje linfático manual, la mayoría de los pacientes encuentra mejoría en cuanto al dolor y la mejora de la movilidad. Es recomendable hacerlo eso sí una vez haya pasado la inflamación aguda tras las primeras 48-72 horas, es importante evitar los tratamientos "milagro" que puedan ser demasiado agresivos y que siempre conllevan riesgos.